6.15.2013

De por qué no deben tatuarse con "máquinas caseras".

He notado que no hay mucha información acerca de esto, también me he dado cuenta que soy el responsable de alguna manera de iluminarlos con respecto a este tema.


Tuve la suerte de comenzar a tatuar con máquina profesional, porque me tomé el trabajo de viajar a la capital a buscar información y material adecuado para realizar la tarea de colocar tatuajes, reduciendo al mínimo los riesgos de contagios de enfermedades, pero veamos cómo están hechas, en resumen las máquinas caseras:


Esquema de una máquina casera típica


Como bien ilustra la imagen está compuesta por un motor, que generalmente se sacan de radiocasseteras (por la fuerza del motor) o en su defecto de juguetes como puede ser, autos a pila etc, dicho motor se adhiere a un lápiz mecánico vacío, el motor tiene una biela que transforma el movimiento circular de su rotación, en rectilíneo, un alambre transmite dicho movimiento a la aguja o alfiler que se encuentra pegada o unida al otro extremo.


Hasta ahora todo bien, nos quedó hermosa la máquina, funciona, pero vamos a detenernos en algunos aspectos, empecemos por la calidad de aplicación que nos va a permitir esta máquina, tiene un error de precisión, porque la aguja, que sube y baja cada vez que el motor da una vuelta, no bajará siempre en exactamente el mismo lugar, sino que lo hará milímetros más acá o más allá, porque el sistema es muy inestable, por tanto una línea recta no depende sólo de nuestro pulso sino del azar. Todo esto dejando de lado la poca potencia comparada con las máquinas profesionales etc.


Pasemos a la parte de higiene: Absolutamente ninguna.


Algunos de los usuarios de estas máquinas tatúan a una sola persona, eso sería ideal, armar la máquina casera, tatuar a una persona, desarmar la máquina y volver a armarla utilizando un nuevo lápiz mecánico y una nueva aguja. PERO NO ES ASÍ. La mayoría tatúa a una persona y guarda su máquina, cuando viene otro cliente lo que hace es, con suerte, simplemente y creyendo erróneamente que es suficiente, cambiar la aguja o quemarla con un encendedor (intentando esterilizarla), olvidando un aspecto importantísimo, la sangre que queda en la punta del lápiz mecánico que no se ve porque está del lado de adentro, donde la nueva aguja, por más esterilizada que esté, va a entrar en contacto con esa sangre de clientes anteriores, llenas de bacterias o peor aun, virus.


El virus de la hepatitis puede vivir muchos años en sangre seca, y para contagiarse, apenas toca la sangre de un organismo vivo, comienza a reproducirse instantáneamente al cubo, invadiendo toda la sangre y alojándose obviamente en el hígado, generando el cáncer. pueden pasar hasta seis meses hasta el primer síntoma, esto quiere decir que podes creer que no tenes nada, pero el virus recorre tu sangre, contagiando involuntariamente a otras personas.


Las máquinas caseras son peligrosas, no deben usarse. Hoy en día el kit de la máquina profesional es accesible, incluso ahora viene casi todo de plástico, se usa una vez y se tira, es muy económico, en Internet se puede buscar e informar dónde se pueden conseguir estos artículos.


Las partes de las máquinas profesionales se desmontan fácilmente, están hechas de un material que soporta altas temperaturas para quemar toda clase de virus y bacterias en un horno, minimizando así el riesgo de contagio.


Estaría bueno que compartas este artículo para que al menos aquel que se vaya a tatuar con alguien que utilice máquinas caseras, sepa los riesgos, o quizás aquel que utilice máquinas caseras se entere lo que realmente sucede, y que no crea que se le cierra una puerta, conseguir una buena máquina profesional habla de que queres cuidar a tu gente, de que sos responsable y de que queres progresar. No tengo problema de que se contacte conmigo, quién quiera saber donde conseguirlas o más información.