4.06.2013

Paro cardiorespiratorio en lugares públicos, ley 18.360.

Son pocos los comercios que cumplen con la ley Nº18.360 y yo desconocía la existencia de dicha ley que comenzó a regir en 2008.

Cuando fui a Montevideo a hacer el curso de bioseguridad, nos capacitaron para la resusitación mediante masaje cardíaco y ahí nos hablaron de los desfibriladores automáticos, estos deben estar ubicados en lugares públicos con mucha afluencia de publico según la ley Nº 18.360. Cuando una persona queda inconsciente en lugares que cuentan con este tipo de aparatos, debemos asegurarnos de que estemos en presencia de un paro cardiorespiratorio, o sea, la persona no tiene signos vitales, no respira, no tiene pulso, en este punto se sigue el siguiente orden: el que esta capacitado para brindar primeros auxilios deberá indicarle a una persona que llame a emergencias y a otra que traiga el desfibrilador automático lo antes posible, inmediatamente comenzar a dar masaje cardíaco a la persona que esta inconsciente  una vez que llega el desfibrilador colocar los parches como indican las figuras (sin dejar de hacer los masajes) encender el aparato el cual indicará por medio de voz o de la pantalla lo que se deberá hacer, si el aparato cree conveniente dar un choque eléctrico lo hará e inmediatamente indicará el siguiente paso, todo esto sucede mientras la emergencia se encuentra en camino.


Pocos saben la existencia de este aparato en lugares públicos, muchos menos son los que se animan a usarlos, en realidad esta diseñado para que lo utilice gente que no esta capacitada, el sentido común lleva a saber utilizarlo, no tiene misterios. De nada sirve estar capacitados si no se tiene iniciativa, es un momento muy incómodo el hecho de tomar la responsabilidad de intentar salvar una vida cuando una persona cae inconsciente, pero el único que más cerca esté de lograrlo es aquella persona que se preocupa, se atreve y comienza con el proceso de resusitación, cada minuto de demora disminuye en un 10% la sobrevida de cada paciente, por tanto siempre es correcto si eres el que toma la iniciativa en tal caso.



En toda la cadena de supermercados TaTa se encuentra al menos un aparato de estos y gente capacitada para su utilización, lo que pude averiguar es que TaTa trasladó a algunos de los empleados de cada departamento a un edificio en la capital del país para capacitarlos en primeros auxilios y en el manejo del desfibrilador. De Young fueron cuatro personas.

Para más información recomiendo ver está página del Diario El Pueblo de la ciudad de Salto, que está muy completo e interesante, donde explica qué es, para qué sirve, la importancia de tener uno en los locales con mucha afluencia de público, sobre todo de gente mayor de 60 años y habla un poco más de esta ley que pocos conocen.